
Mis ojos piden a gritos que deje que las lágrimas broten a través de ellos, tan solo piden que los libere. Más yo me niego. El mundo en el que las lágrimas y las tristezas se volvían diarias en mi vida, ya llego a su fin. Me canse de ser la débil que necesita siempre apoyo de los demás. Me canse de ser la nena indefensa e insegura. Ya nada de juegos infantiles. Llego el momento de crecer, de convertirme en una mujer con independencia, en ser lo que siempre he querido ser. Ya es hora de vivir la vida que quiero vivir, sin pedir permiso a nadie, o de esperar a nadie para cumplir mis sueños con ella, eso se acabo. No necesito la lealtad de nadie para poder ser lo que voy a ser. No necesito ni tu apoyo, ni tu comprensión. Es el momento de madurar, de dejar la niña atrás y darle paso a la mujer. Esa mujer llena de sueños, metas, ilusiones, ganas de aprender, de soñar, de vivir… Quiero ver con en diez años, un día veo hacía atrás, y sonrió al ver todo lo que he cumplido, ver que he pasado por dificultades y un millón de obstáculos en mi camino, pero que al final, lo logre, como lo soñé, como YO lo desee.

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