jueves, 8 de abril de 2010

Un poder y una verdad#

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{ Narrador: La muerte // Primera persona. }

Se desconoce el origen del poder que ahora me limito a describir con lujos y detalles. Hasta la misma persona poseedora de dicho poder desconoce que lo tiene. Está persona es capaz de fulminar a alguien con la mirada, y no, no hablo literalmente. El joven alemán de nombre Günter Leopold Noris Wender, nacido el cuatro de diciembre, es el único ser racional poseedor de un poder difícil de describir, pues el objetivo del poder no está del todo claro. Günter es capaz de crear sensaciones en las personas a través de su mirada, es capaz de contradecir a alguien con tan solo mirarle fijamente. No necesita más que pensarlo para lograr su cometido. Ejemplos para afirmar que este hecho es real, existen muchos. Günter, como buen conocedor del poder que ejerce su mirada sobre los demás, usa este poder a su antojo, obviamente para beneficios plenamente propios. Günter cree, que pensando en cosas que estén relacionadas con el tipo de emociones que quiere expresar a través de sus ojos verde azulados, lograra hacer sentir a las personas de tal forma, pero no se trata de eso. El poder es como una parte del cerebro de Günter que está presente en todo, es como una especie de conciencia pues hará todo aquello que el crea necesario, no es Günter quien domina su mirada y lo que quiera expresar a través de está, es sudon que actúa de una forma que resulta totalmente similar a la personalidad del moreno, este don que actúa de la manera en que le plazca, pero acorde a la personalidad retorcida que posee el alemán. Porque este poder ha sido hecho para el moreno, puede que el poder haya sido recreado por el mismo, esto podría deberse a la gran utilización que realiza el alemán con su fulminante mirada.

Pero como nada es perfecto, este don tiene un defecto. Pues deja que las emociones que inundan el cuerpo del alemán sean demasiado visibles para cualquier otro ojo humano que tan solo vea de reojo los ojos del alemán. Es fácil para los demás descifrar si el moreno está molesto, pues sus ojos brillan de una forma un tanto descomunal y muchos afirman a ver visto una chispa roja, como fuego, en los ojos del joven, aunque este lo he sabido luego de recoger sus almas. ¿He olvidado presentarme? ¿Dónde quedaron mis modales? Soy la muerte. Aquella a la que tantos temen y la que otros muchos la buscan, como el caso del alemán, ¿acaso no es obvio que lo único que desea el joven Günter es morir? Aquello puede notarse a kilómetros de distancia. Es cierto que no le teme a nadie ni a nada, que carece de sentimientos, porque yo lo he comprobado. A veces pienso que quiere parecer a mí, pero un día me dispuse a seguir sus movimientos, a entrar en su mente y leer sus pensamientos y me di cuenta que no quería ser como yo. Es un muerto viviente. No siente como el resto de seres humanos. Puede que tenga cariño hacia algunas personas, pero no, no es cariño, es importancia y nada más, esa importancia no podría calificarse como amor, pues si algo les sucediera a esas personas no sufriría, tan solo se sentiría más vacio de lo normal al notar la ausencia de dichos individuos. Ese ser humano llamado Günter, no tenía un corazón que amará ni que odiará, porque él no odia a nadie, eso sería darle demasiado importancia a personas que no valen la pena, aunque cuando una persona le es demasiado insoportable, procura acabar con su vida a paso a paso, pero los casos son esenciales y las personas que han sido insoportables para el moreno no han vivido para contar aquella experiencia única.

Günter es una clara especie en peligro de extinción.

Recuerdo la primera vez que acabo con una vida. Yo fui a recoger el alma del hombre antes de que él acabara con su vida, por simple curiosidad. Había asistido antes de tiempo para disfrutar de tal entretenimiento. Günter parecía tener mucha experiencia en los asesinatos, pues había utilizado la magia para hacer cada cosa, no toco ni un solo pelo del hombre y antes de salir del hogar del director había limpiado toda la casa con hechizo rápido y sencillo, era tan hábil, tan listo. Y a la vez tan insensible, tan insensible que dejo al hombre sin un ojo, pero eso no tenía mayor importancia. Al menos tuvo la delicadeza de matar primero al hombre antes de quemarlo y de sacarle un ojo.

Y al final me he salido del tema. Que despistada.

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