- § Confesiones secretas de un futuro nazi a los 15 años.
Todo es una farsa. Una mentira que me han hecho creer durante toda mi vida. Engaños y falsedad. Es triste darse cuenta de que la mentira es mejor que la verdad. Es más trise aún, saber que la bondad que tus familiares te han hecho creer desde tu primer año de vida es inexistente. La vida es una total lucha, donde solo los más fuertes sobreviven, y para formar parte de ese grupo, es necesario imponerse, que los de más sientan miedo hacía ti, esa es la mejor forma de sobrevivir. Acabar con cualquiera que posea matices de superioridad, cualquiera que sea más fuerte que tú. Los débiles también deben ser destruidos, esos que son sumamente inútiles para la humanidad, aquellos que desequilibren la balanza de la vida.
Ahora lo comprendo todo.
Hoy he escuchado decir a mi abuela que mi padre era mafioso. Un asqueroso mafioso que acabo con la vida de inocentes, esas fueron sus palabras exactas. Mi padre no era tan bueno como yo creía, por eso ahora me doy cuenta del mundo lleno de mentiras en el que he vivido, obligado a no mentir nunca, cuando las personas que me lo imponían eran las primeras en hacerlo. Tu vida no tiene nada de sentido cuando todo ha sido nada. Aún así, seré fiel a mis principios, mantendré mi lealtad hacia mis padres, aunque no debería hacerlo. Lo haré, para no mentir, y no ser como ellos. Ya es demasiado tarde para cambiar mis sentimientos.
Mi padre fue asesinado por una compañera de trabajo, que veía a mi padre un ser demasiado superior para ella, cosas que estaba clara. Nadie me ha dicho esto, yo solo lo he deducido, mi inteligencia supera sus propios límites. Ya tengo, gracias a estas deducciones, mi futuro planeado. Entrare a la mafia a los diecisiete años. Al contrarío de irme a estudiar mi último año a Hogwarts, huiré, no tomaré el tren, y permaneceré en Alemania. En Hogwarts, mi ausencia será obvia, más eso no será un inconveniente pues sé que mi abuela me dejará libre, me dejará huir, pues sabe que volveré. Me alojaré en mi antiguo hogar, el cual se haya deshabitada por ordenes de mi abuela. Seguidamente buscaré un empleo, reuniré el dinero suficiente para obtener la cantidad necesaria para viajar a Italia y poder pagar un hospedaje. He leído libros, documentos pertenecientes a mi padre que residen en casa de mi abuela, con estos he logrado conocer que Italia es el centro de la mafia, y que mi padre tenía relaciones extrañas con esta, entraré en ella con tan solo decir el nombre de mi padre y al realizar pruebas, me recibirán con los brazos abiertos. El inconveniente es mi abuela. Sé que ella me vigilara, de alguna forma u otra estará al tanto de cada uno de mis movimientos. Más eso no me impedirá seguir con mis ideales. Necesitaré ayuda, una ayuda especial, pero me niego a confiar en alguien…
Aún me sigo preguntando cómo es que mis padres, mis maravillosos padres, fueron capaces de mentirme de esa forma, me sorprende aún más que yo les creyera, era un niño, sí, pero esa no es razón para ser tan ingenuo y manipulable, cuando todo era tan claro, las acciones, los gestos, los sucesos dejaban claro que todo se trataba de mentiras y de farsas. Pasado atroz que me sigue torturando día y noche. Es cierto, no puedo mentirme a mí mismo. Sé que sufro por la ausencia de cariño, por la pérdida de mis seres amados. Sí, pero no lo acepto, ni lo aceptare nunca. Me mentiré a mi mismo si hace falta, ¿qué importa de todas formas? Mis padres me mintieron y parecía estar todo muy bien. Soy feliz, inmensamente feliz. Vivo en mi mundo de soledad, como me gusta, en el silencio de la nada; escuchando solo el sonido de mis palpitaciones. Soy feliz así, no necesito pararme a pensarlo una segunda vez. No me hace falta el cariño de nadie para ser quien quiero ser. No necesito conciencia, no necesito corazón…